El flerovio es el elemento superpesado de número atómico 114, sintetizado por primera vez entre 1999 y 2000 mediante una colaboración entre el Instituto Unificado de Investigaciones Nucleares de Dubná, Rusia, y el Lawrence Livermore National Laboratory de EE. UU., que bombardearon blancos de plutonio y curio con iones de calcio; lleva el nombre del físico nuclear Georgy Flyorov. Todos sus isótopos tienen semividas inferiores a la escala del segundo, no se produce en la naturaleza, y solo pueden producirse unos pocos átomos a la vez. No tiene usos prácticos y solo sirve para explorar la hipótesis de la isla de estabilidad.
Los compuestos del flerovio aún no se han sintetizado ni caracterizado de forma inequívoca. Su comportamiento químico solo se ha inferido de experimentos de adsorción superficial de átomo individual, para comprobar si es un metal parecido al plomo o si presenta una inercia similar a la de un gas noble; no tiene aplicación práctica.