El astato es el halógeno más pesado, con una densidad estimada de unos 6,35 g/cm³ y un punto de fusión en torno a 302 °C. Solo existe en cantidades traza en la corteza, todos sus isótopos son fuertemente radiactivos y la semivida más larga es de solo unas 8,5 horas. Solo puede producirse en cantidades traza bombardeando un blanco de bismuto con partículas alfa en un acelerador; nunca forma un yacimiento explotable. Por tanto, no tiene ningún uso industrial ni civil y no entra en ningún producto de consumo. Hoy el astato sirve únicamente como objeto de investigación en física nuclear y radioquímica; como sus partículas alfa tienen mucha energía pero poco alcance, el At-211 se está explorando para la terapia alfa dirigida, aunque sigue en fase preclínica.
Los compuestos del astato, como el astaturo de hidrógeno (HAt) y el astaturo de plata (AgAt), solo pueden sintetizarse a nivel de trazador en experimentos radioquímicos, nunca se han aislado en cantidades pesables y no tienen ningún uso industrial o comercial. Se estudian únicamente para sondear las tendencias de enlace de los halógenos pesados con el hidrógeno, los metales y otros halógenos.